Diario de Fe

Pasaje de hoy

No tengan miedo. Miren que les traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo. Lucas 2:10 NVI

Por Israel Ochoa

Yo se que a veces, todo lo superficial, consumista y materialista que rodea a la navidad nos nubla la visión con respecto al verdadero propósito y significado de la navidad.

Muchas cosas se discuten con respecto a la navidad, que si la fecha es correcta o no, que si los reyes magos eran reyes o sólo magos, que si el origen es una fiesta que se desarrollaba en otras culturas de la antigüedad, etc., etc.

Podemos perdernos en discutir la exactitud de las fechas y en debatir detalles insignificantes y pasar por alto el hecho importante, y ese es que Jesús vino a esta tierra, y con su nacimiento trajo paz, salvación y reconciliación a la humanidad.

No importa la fecha exacta de su llegada. ¿O si? Al final el hecho es que Jesús nació. Eso es real, y lo creo. ¿Lo crees tu?

Pues si lo crees, esta es una noticia que todos los que confiamos en Jesús, que hemos puesto nuestra confianza en él, deberíamos estar compartiendo.

Esto de compartir la Buena Noticia del amor de Dios no es algo exclusivo de navidad, por supuesto, es algo que debemos estar haciendo todo el tiempo, en cada oportunidad que se presente. Sin embargo, es importante aprovechar el hecho de que muchas personas están pensando en este suceso y además hay cierta sensibilidad espiritual en todo el ambiente.

Este es el tiempo, este es el momento, compartamos, con pasión y determinación, la Buena Noticia del Amor de Dios

La Buena Noticia del Amor de Dios:

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, su intensión era amarlo y disfrutar de una relación con Él. Sin embargo, el hombre tomó sus decisiones y decidió desobedecer a Dios, con lo que entró a este mundo el pecado. El pecado, es todo aquello que no agrada a Dios, todo aquello que va en contra de lo que él dice en su palabra. Ya sea de hecho, de pensamiento o de omisión, porque la Biblia dice que todo aquel que sabe hacer el Bien y no lo hace es culpable de pecado.

Dios es amor, y ama al pecador, pero Dios también es Justo y Santo y tiene que castigar nuestro pecado, no puede tolerarlo.

La Biblia dice que todos somos culpables de pecado, y que la paga de ese pecado es muerte. La Biblia también es clara en que el hombre no puede salvarse a si mismo, no hay manera de que podamos compensar nuestros pecados con buenas obras. ¿Ves el problema?

Pues Dios resolvió ese problema a través de Jesús. Jesús es Dios mismo encarnado, es el hijo de Dios, que no estimó el ser igual a Dios, sino que se humilló a si mismo y se hizo semejante a los hombres.

El Señor Jesús vino a nacer a esta tierra, tomo forma de hombre, fue obediente, vivió una vida perfecta y murió en una cruz para perdón de nuestros pecados. Al tercer día resucitó y venció a la muerte, haciendo posible que nosotros disfrutemos de vida eterna con Dios y que disfrutemos de una relación personal, directa y plena con Dios en esta tierra, a través de su Espíritu Santo.

La salvación, dice la Biblia, es por gracia y no por obras, para que nadie pueda sentirse orgulloso al respecto. ¿Qué es lo que nos corresponde hacer?

Sólo debemos creer, sólo debemos entregarle nuestra fe, y él promete que nos perdonará y nos limpiará de todo pecado, nos hará sus hijos, nos dará una familia espiritual, la vida eterna y un propósito y significado para nuestra vida aquí en la tierra.