Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo. Juan 16:33 NVI
Por Israel Ochoa
Es un error pensar que por el hecho de confiar en Dios, por el hecho de ser seguidores de Jesús, dejaremos de enfrentar problemas. Dios nunca prometió eso.
Jesús dijo que enfrentaríamos aflicciones, pero también fue claro, cuando dijo “en este mundo”
Ya sea porque nosotros tomemos decisiones poco sabias que nos metan en problemas, o ya sea por el hecho de que hay tantas cosas que no podemos controlar, hay tanto pecado en el mundo, tanta maldad, que es inevitable que en algún momento enfrentemos problemas, dificultades, dolor, aflicciones.
Vivimos en un mundo quebrantado, lleno de gente quebrantada, imperfecta. Y no somos inmunes a la maldad de otros.
Pero eso será sólo mientras vivamos en este mundo, pues una vez que vayamos a morar una eternidad con Dios, en el cielo, ya no tendremos problemas.
Mientras tanto, debemos ser conscientes de que en me dio de las aflicciones tenemos una esperanza y podemos confiar en que estas tienen un propósito. Eso nos ayuda a enfrentarlas con paz y con valor.
¿Te has dado cuenta de que Cuando todo va bien en nuestra vida, a veces, llegamos a pensar que no necesitamos de Dios? De hecho, pues todo va bien, así que hasta comenzamos a alejarnos un poco de él. O simplemente no crecemos espiritualmente. O desarrollamos un falso sentido de autosuficiencia. O simplemente nos acostumbramos a la bendición de Dios.
Sabes, a Dios le interesa que crezcamos en fe, en confianza. La Biblia dice en Hebreos 11:6 que sin fe es imposible agradar a Dios.
La fe, nos permite obedecer a Dios y entregar nuestra vida a él, más y más cada día. Cuando nos rendimos a Dios más y más cada día, lo que sucede es que dejamos nuestro libreto y comenzamos a vivir para cumplir el libreto de Dios que se encuentra en su palabra, en el cual tenemos una participación única, pero en el cual Jesús es la estrella principal.
Cuando todo comienza a ir mal, cuando los tiempos difíciles llegan, es entonces que necesitamos fe y confianza en Dios.
La fe se ejercita en momentos que lo requieren. En donde no nos queda más, en donde nuestras fuerza, recursos o inteligencia no son suficientes.
Si Dios tiene que llevarte a ese lugar en donde los tiempos difíciles abunda, con el objetivo de hacerte crecer en fe, lo hará.
Tal vez te encuentres en ellos hoy, pues puedo decirte que esta es la oportunidad para crecer en fe. Puedes tomarla o no.
Enfrentamos problemas, pero tenemos una respuesta, tenemos una salida, tenemos una esperanza. Confía en Dios, es tu decisión.