—No tengan miedo —les respondió Moisés—. Mantengan sus posiciones, que hoy mismo serán testigos de la salvación que el Señor realizará en favor de ustedes. Éxodo 14:13 NVI
Por Israel Ochoa
Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, llegaron a las orillas del Mar Rojo, y para entonces ya venía tras ellos Faraón y su ejército para matarlos.
El Pueblo tuvo miedo y entonces comenzó a reclamarle a Moisés: “¿Para que nos sacaste de Egipto? ¿Para morir? Bravo Moisés, bravo, y ahora que vas a hacer, ahora si se acabó!”
Pero entonces Moisés, expresa su confianza en Dios y les dice: “No tengan miedo. Mantengan sus posiciones, que hoy mismo serán testigos de la salvación que el Señor realizará en favor de ustedes”
Lo que Moisés hizo fue enfocar a las personas y a él mismo en Dios, en lo que él podía hacer. Luego fue y oró a Dios y Dios le dijo: “¿Por qué clamas a mí? ¡Ordena a los israelitas que se pongan en marcha!”
Lo que hace el miedo, es que nos paraliza, y lo que Dios dice es sigue adelante, ponte en marcha.
O sea que, todo depende de mi? –puedes preguntar
No! Tu sólo sigue adelante, sigue adelante con el plan, sigue adelante con lo que te corresponde hacer, sigue adelante con la voluntad de Dios y él se encargará de los ejércitos que vienen tras de ti, y de los obstáculos que hay delante de ti. Tú debes sobreponerte al miedo y decide confiar, sigue adelante.
Cuando sientas miedo, decide confiar y sigue adelante. No permitas que el miedo te paralice, eso es lo que el enemigo quiere lograr, pero tu debes confiar y dar el siguiente paso.