Diario de Fe

Pasaje de hoy

Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él. En amor nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad.  Efesios 1:4-5

Por Daniel Nelson

La pregunta más importante que nos podemos hacer es “¿por qué estoy aquí?”. Esta pregunta va directamente al propósito por el cual existimos. La mayoría de las personas viven toda su vida sin saber porque existen. Tienen metas y tienen dirección pero son metas y dirección que ellos han establecido para ellos mismos.

La clave para contestar la pregunta “¿por qué estoy aquí?” es reconocer que somos creados por Dios.  Dios al crearnos lo hizo con un propósito. Al descubrir ese propósito y alinear nuestra vida con ese propósito encontraremos verdadera felicidad.

La respuesta a esta pregunta está en estos dos versículos. Estos versículos indican que Dios nos escogió desde antes de la creación para tener una relación personal con nosotros. El obró basado en su amor para que podamos ser adoptados como hijos suyos. Ese es el nivel de relación que Dios desea tener con nosotros, una relación de padre e hijo.

El tema en el que nos estaremos enfocando en este mes es “Historias de Libertad”. En este mes que estamos celebrando el bicentenario de la independencia, queremos celebrar la libertad que Dios nos puede dar. La libertad verdadera no es una libertad política. La libertad verdadera se da cuando entendemos el propósito por el cual Dios nos ha creado y alineamos nuestra vida con ese propósito. La libertad verdadera llega cuando Dios nos adopta como sus hijos.