Diario de Fe

Pasaje de hoy

Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos.  Juan 15:13

Por Daniel Nelson

Todo este mes nos hemos estado enfocando en vivir más allá de nosotros mismos. Cada uno de nosotros nacemos con un carácter muy egoísta. Cuando somos pequeños, toda nuestra atención está enfocada en nuestras necesidades. Cuando crecemos y empezamos a ver que hay otras personas que tienen necesidades, lo vemos casi como una competencia. Si vemos un pastel que se ha cortado en 10 pedazos y estamos en un grupo de 11 personas, empezamos a pensar cómo podemos obtener uno de los pedazos de pastel.

Jesús vino a enseñarnos otra actitud, otro camino. El no vino a vivir una vida egoísta, sino una vida de servicio.  Si había alguien que merecía que otros le sirvieran, fue Jesús.  Pero el dijo, “El hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir.”  El vivió su vida pensando en otras personas y poniendo a sus intereses a un lado para servir a otros.

No hay ejemplo más grande de esa verdad que su muerte en la cruz.  El versículo contiene las palabras de Jesús.  El dijo “nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos.”  El sacrificio más grande que uno puede hacer, es dar su vida por otra persona.  A nosotros nos cuesta a veces dar unas horas o minutos para servir a otra persona.  Jesús no dio hora o minutos dio su vida completa.

El domingo celebramos la cena del Señor en Factor Fe.  Nuestro deseo en hacerlo era para cerrar este tema de vivir más allá de nosotros mismos con el ejemplo más grande.  Durante la cena del Señor estamos recordando el dolor y el sacrificio que Jesús hizo por nosotros.  El pan que tomamos nos recuerda de su cuerpo que fue mutilado.  El jugo que tomamos representa su sangre que el derramó por nosotros.  Jesús lo dio todo, y lo dio por ti y por mí.

Nuestro reto es vivir nuestras vidas más allá de nosotros mismos. Buscar invertir nuestras vidas para el beneficio de otros.  El tema que estaremos enfocando el mes entrante se titula “Historias de Libertad”.  Nuestro deseo es ayudar a personas encontrar la libertad verdadera que viene al ser perdonados por Jesús. Quiero animarte a estar pensando en otras personas que necesitan escuchar este mensaje.  Busca la manera de invitarlos a una de las celebraciones o actividades que estaremos llevando a cabo.

Jesús vivió su vida más allá de su interés propio.  Ahora nos está pidiendo que nosotros lo hagamos.