Diario de Fe

Pasaje de hoy

Entre los débiles me hice débil, a fin de ganar a los débiles. Me hice todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles.  1 Corintios 9:22

Por Daniel Nelson

Una de las quejas más grandes que los fariseos tenían de Jesús fue que él se juntaba con pecadores.  Se escandalizaban de que Jesús se sentara a comer con algún cobrador de impuestos. Jesús no les hacía caso, y seguía conviviendo con pecadores.

En este versículo Pablo nos da una mirada a su estrategia para alcanzar a otros. Pablo dice que si quiere alcanzar a alguien débil, él se hace débil. Él deseaba tanto que otras personas conocieran a Jesús que él estaba dispuesto a adaptarse a ellos para poder verlos poner su confianza en Jesús.

El patrón de muchos es totalmente contrario al patrón de Jesús y de Pablo. Mientras ellos se acoplaban a las personas que querían alcanzar, nosotros esperemos que las personas nos vengan a buscar y que se acoplen a nuestra manera de ser y hablar.

Hemos intentado seguir el patrón de Jesús y de Pablo en Factor Fe. Reconocemos que hay barreras que las personas tienen que cruzar para llegar a poner su confianza en Jesús. Tienen que cruzar la barrera de reconocer que son pecadores y que necesitan de un Salvador. Tienen que cruzar la barrera de tomar la decisión de poner su confianza solamente en Jesús en vez de confiar en sus buenas obras o el sistema religioso en el cual han sido educados. Estas son barreras que son necesarias cruzar.

Aparte de estas barreras que son necesarias cruzar, hemos intentando disminuir las barreras que muchas veces ponemos innecesariamente. Intentamos no usar un vocabulario religioso sino hablar en términos que las personas que se están acercando puedan entender. No hablamos mal de otras religiones. Más bien no hablamos nada de religión sino que nos enfocamos en cómo establecer una relación personal con Dios. No exigimos que las personas vengan con un gran conocimiento de la Biblia para entender lo que decimos. Estas son barreras que ponemos que son innecesarias para tener una relación con Dios.

Si nosotros queremos compartir con otras personas como pueden poner su confianza en Jesús, entonces nos toca a nosotros adaptarnos a ellos en vez de esperar que ellos se adapten a nosotros. Así lo hizo Jesús y Pablo, y así deberíamos hacerlo nosotros.